Querida Wueli.
Te recuerdo siempre, te veo en mis sueños, en las sombras y en las luces, en las flores que tanto amabas, en el canto de los pájaros. Creo que tengo mucho de tus gustos, de tu pasión por la naturaleza. Pedro también lo heredó. Me siento afortunada por ello. Te recuerdo y te extraño. Dejaste una gran huella en mi. Te extraño y te agradezco toda tu entrega. Gracias por existir.
Tu nieta Carolina